jueves, 11 de julio de 2013

Arde babilonia

Sublimes resultaron de pronto
los frecuentes deseos de emancipación
pues tratamos de liberarnos del cuerpo
de los cuerpos todos y de las llamas
que prendieron nuestros deseos

Nos prendimos súbitamente
y afloró el deseo
buscamos apagarnos o que nos apaguen
o que las llamas se vuelvan inertes pasos
que nos lleven de poco a la muerte.

Huiremos sin ganas, llevaremos llamas
nos llevamos en las ganas de seguir ardiendo
y seguimos juntos en la lucha
y nos liberamos ardiendo
pues fueron las llamas
quienes finalmente prendieron el deseo

Odiamos desde siempre la fragmentada vida
que nos trajo de pronto a la muerte
odiamos y ardemos de odio,
quemamos todo alrededor con fuego
emanado desde nuestro interior

Y el fuego que se expande,
y el fuego que se extingue,
y todos los fuegos nos absorben
y nos perdonan el paso torpe,
el paso errado,
el fuego nos está liberando,
y nos libramos también del deseo.

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